¿Qué hay detrás del esfuerzo? | por Elizabeth Santángelo

¿Qué hay detrás del esfuerzo? | por Elizabeth Santángelo


Al pensar en este título, recordé una reflexión de Mahatma Gandhi cuando dijo: “Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa”.

Hoy en día en las sociedades así como en la experiencia de cualquier persona, sea ésta profesional, político o deportista, se hace ver que solo aquellos que llegan a la meta alcanzan la victoria y por eso se sienten realizados.

Lo importante no es llegar, sino cómo se llega. La acción más que los resultados es vital para saber qué clase de objetivo perseguimos.

Todos los que tuvieron éxito en la vida han tenido que renunciar a la comodidad, la postergación o las excusas para llevar a cabo alguna acción productiva y perdurable.

02A10XD4Un sabio consejo de la Biblia nos lo dice claramente: “El alma del perezoso desea y nada alcanza, más el alma de los diligentes será prosperada”.

 

Algunas veces prevalece el miedo que paraliza y que no puede vencerse fácilmente, porque se tiene temor al éxito y a lo que lo acompaña.

Es un hilo muy delgado para no pasar a un lado que no es benéfico para quien logra alcanzarlo. Me refiero al éxito cuando se mezcla con la vanagloria, el egocentrismo, arrogancia, creyéndose superior a los demás.

Basados en la identidad espiritual que representa cada uno como parte de una creación humilde e inocente, hace que el camino sea ameno y respetado, sin caer en esas redes que propician el fracaso.

Mary Baker Eddy, Fundadora del Movimiento religioso de la Ciencia Cristiana se ubicó como pionera en donde la mujer no ocupaba un lugar de privilegio, no obstante, persiguió sus ideales con la firme convicción, deseando ayudar a la humanidad a salir de la esclavitud mental para dar testimonio de la identidad espiritual que cada uno puede traducir en mejor calidad de vida y salud.

Muchos de sus alumnos la seguían al sentirse atraídos por su enorme capacidad y fortaleza espiritual, pero fue consciente del peligro de la deificación propia. Ella misma escribió en una de sus obras: “En épocas de prosperidad religiosa o científica, ciertos individuos tienden a aferrarse a la personalidad. Este estado mental es enfermizo; es un contagio, un mal mental, que debe ser enfrentado y vencido. ¿Por qué? Porque destronaría al Primer Mandamiento: Tendrás un solo Dios”.

Eddy bien podría haberse sentido tentada al saber que ocupaba un lugar sumamente relevante dentro de la organización de la Iglesia. Pero, se observó su humilde y valiente personalidad y fue reconocida por múltiples entidades, por su trabajo y legado.

La Asociación Nacional del Libro de Mujeres, de los Estados Unidos, incluye a su obra Ciencia y Salud en una lista de 75 libros escritos por mujeres cuyas palabras han cambiado al mundo. El Salón Femenino de la Fama de Estados Unidos la integra en 1995, mencionando que “dejó una marca indeleble en la religión, la medicina y el periodismo”.

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El éxito alcanzado no la perturbó ni desvió de su camino porque sabía que era el resultado del cumplimiento de un propósito divino, al seguir las enseñanzas de Jesús y saber que la curación por medios espirituales era posible aún en estos tiempos. Su esfuerzo por llevar a cabo esta obra fue una victoria completa.

No obstante, recibió críticas de la prensa y del periodismo amarillista, ya que afirmaban que su Descubrimiento había tenido la influencia de otros pensadores y filósofos de la época (Siglo XIX), sin embargo, ella no hizo eco a estos ataques, pues su único apoyo fue la Biblia, realizando las más profundas indagaciones.

Estudió con acentuada constancia y diligencia los relatos de las curaciones espirituales registradas en las Escrituras, tanto en el Antiguo como el Nuevo Testamento.

Llegó a la comprensión que esta nueva revelación, que le ofrecían las curaciones de Jesús, era el producto de un razonamiento práctico y demostrable en cualquier época.

Acepta un nuevo desafío sin temor a fracasar, porque tú también puedes ser artífice de un proyecto logrado con esfuerzo y dedicación, y deja que el camino a la realización y al éxito sea una puerta abierta para tu crecimiento interior.

 

Elizabeth integra el Comité de Publicación, en Argentina, y escribe reflexiones desde su perspectiva como profesional de la Ciencia Cristiana.

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La distancia no es obstáculo | por Elizabeth Santángelo

La distancia no es obstáculo | por Elizabeth Santángelo


Resulta interesante conocer “la leyenda del punto negro”, a través de la experiencia de un profesor, al tomar a sus alumnos una prueba no anunciada.  Les entregó una hoja de papel a cada uno con la parte frontal hacia abajo, y recién cuando les dio la orden voltearon la hoja y se sorprendieron al ver que sólo había en el centro un punto negro; acto seguido, el profesor les pidió que escribieran respecto a lo que veían.

Cuando terminaron, el profesor recogió todas las hojas y las leyó una a una en voz alta, resulta que todos habían escrito con relación al punto negro. Luego, el profesor dijo que no lo evaluaría como un examen, pero sí como una lección de vida. Es así, como muchas veces centramos nuestra atención en los puntos negros y no aprovechamos los múltiples motivos que tenemos para reconocer y estar satisfechos, esto bien puede representar la parte blanca de la hoja.

Ese ejemplo me hace acordar cuántos puntos negros había en mi propia vida. Tenía la tendencia a mirar lo que “no había o no tenía”, sin reparar todo lo bueno que me rodeaba y lo que había sembrado y cosechado.

Tenía amigos que me contenían, una familia amorosa, un empleo próspero, vivienda, había recomenzado a estudiar y culminé dichos estudios, pero no obstante, insistía en que todavía me faltaba encontrar al compañero de la vida.

¿Alguna vez te sentiste solo y que no eras necesario para nadie? Así me sentía yo.

Muchas veces creemos que todo lo que viene a nuestra experiencia tiene que ser palpable y visible para poder convencernos que estamos ubicados en tiempo y espacio.

Oraba con dedicación y humildad, reconociendo que alguien estaba necesitándome y buscándome; no sabía de dónde él vendría o cómo lo conocería, pero esa idea persistía en mis oraciones.

Por cierto que no oraba pidiendo a Dios un compañero, sino que oraba para entender que ya estaba unida y vinculada con el bien, cumpliéndose un plan de acuerdo a la voluntad divina.

También me pareció en aquel momento, que debía cultivar un sentido más profundo de hogar y familia.

¿Cuáles eran las cualidades que yo misma debía desarrollar?

Unidad y compañerismo con colegas, con mi familia, generando así renovación e innovación, y poco a poco fui viendo la necesidad de un cambio.

¿Dónde? En mi dormitorio de soltera. Saltó a la vista que por años había dejado los mismos elementos, la misma ubicación de los muebles, registrándose un ambiente monótono y sin brillo.

Manos a la obra: renové todo, desde el color de las paredes, cortinas, cubrecama, artefactos de iluminación, etc.

Me sentí feliz, rodeándome de belleza y diseño, de buen gusto y color.

Pero por encima de todo, mi vínculo con Dios era cada vez más visible.

Eran cualidades que habían aflorado y que estaban dentro de mi consciencia para ser expresadas.

En aquel momento, cuando estuve tan feliz con el cambio, llegó otro cambio inesperado.

Fui invitada a asistir a una reunión de jóvenes Científicos Cristianos, en Gramado (Brasil), durante una semana.

Y ahí estaba el secreto que por algunos años había quedado sin respuesta.

Conocí a un joven que no vivía en mi país de residencia. Él en Argentina y yo en Uruguay. ¿Qué pasaría a partir de ese momento?

En aquella época no contábamos con Internet, ni llamadas directas, sino con operadora y con demoras de hasta tres horas; el correo postal era lo más práctico.

Y así fue que comenzamos a conectarnos por correspondencia. Tuve que vencer la ansiedad que me provocaba la distancia, no poder verlo, pero comprendí, gracias a las ideas que iban surgiendo a través de la oración, que la distancia no era ningún obstáculo. Cuando sabemos que el Amor divino está siempre presente, eso nos mantiene unidos con pensamientos que coinciden en el bien y tienen un mismo objetivo. casamiento.png  II

Me inspiró un mensaje del libro Ciencia y Salud: “…el espacio no es obstáculo para la Mente. … La Mente inmortal sana lo que el ojo no ha visto, pero la capacidad espiritual de comprender el pensamiento y sanar mediante el poder de la Verdad se gana sólo en la medida en que el hombre se encuentra, no justificándose a sí mismo, sino reflejando la naturaleza divina”.

Al cabo de nueve meses habiéndonos reencontrado sólo dos veces, en esa segunda oportunidad me propuso matrimonio, lo que además estaba incluido su traslado a mi país, la documentación necesaria para radicarse y su empleo en pocos días de haberse establecido. Años más tarde nos radicamos en Argentina.

38 años de matrimonio nos regaló dos maravillosos hijos que hoy también son padres; además nos han enseñado que “un punto negro de una hoja en blanco” nunca es capaz de distraernos para impedir que la cosecha de la vida pueda ser abundante, enseñándonos a convivir en armonía, compartir y comprender al otro.

La espiritualidad y el cambio de pensamiento son fundamentales para alcanzar las metas y propósitos más acariciados en tu experiencia.

¡Compruébalo!

 

Elizabeth integra el Comité de Publicación, en Argentina, y escribe reflexiones desde su perspectiva como profesional de la Ciencia Cristiana.

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Religión

Religión


Los Científicos Cristianos se reúnen en Boston en Asamblea Anual y reflexionan sobre la pertinencia de la Iglesia

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Por:    Richard Evans, Gerente de los Comités

Contacto: Comité de Publicación de la Ciencia Cristiana, en Argentina Mail: Argentina@compub.org

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Boston, MA — Cuando los Científicos Cristianos se reunieron en Boston, Massachusetts, el lunes 6 de junio para la asamblea anual de su denominación, enfrentaron una pregunta a la que muchas iglesias cristianas principales también se enfrentan: ¿puede la iglesia ser pertinente hoy en día?

Su punto de vista respecto a esta pregunta —como en casi todo lo demás— va en contra de la narrativa popular. “Hay un anhelo universal de experimentar profundamente el poder salvador de Dios”, dijo Margaret Rogers, presidenta de la Junta Directiva, de cinco miembros, de la Iglesia de Cristo, Científico, que tiene su sede mundial en Boston. “La demanda”, dijo ella, es tener una iglesia “que esté llena de vitalidad por su amor desinteresado, y que participe activamente en la auténtica curación cristiana de la humanidad”.

Para la mayoría de los Científicos Cristianos, esto no parece significar un mayor alcance o nuevos ministerios y programas. Significa ahondar en lo que sienten que aportan al mundo: la curación espiritual, basada en las enseñanzas de Cristo Jesús, que se espera que sea a la vez humana en espíritu y eficaz en los resultados. “Oramos”, explicó otro director, Allison W. Phinney, “porque la oración nos alinea con la manera en que funcionan las cosas realmente. Nos permite ver y sentir más del inmenso bien y el Amor divino que está aquí para nosotros y para la humanidad”.

Fundada hace 137 años por la líder religiosa Mary Baker Eddy, la Iglesia de la Ciencia Cristiana es una denominación cristiana basada en la Biblia.

Aunque es relativamente pequeña en número, la denominación tiene iglesias filiales en más de 60 países, y ha tenido un enorme impacto en el pensamiento cristiano por su insistencia en que la bondad de Dios no sólo salva del pecado, sino que sana la enfermedad y el sufrimiento.

La diversidad del grupo se ve entre algunos de los nuevos funcionarios anunciados durante la reunión. El nuevo Primer Lector —que dirige el servicio religioso de los domingos y las reuniones de testimonio de los miércoles en La Iglesia Madre en Boston— es Louis E. Benjamin de Hillcrest, KwaZulu-Natal, Sudáfrica. La nueva Segunda Lectora es Diane Uttley Marrapodi de Forest Hill, Maryland, EUA. Muchos miembros de la iglesia viajaron a Boston para las sesiones del lunes, mientras que otros siguieron las reuniones en vivo por Internet.

CS church edifice with attributionEl tema de la reunión de este año —“La Iglesia: ‘sanando y salvando al mundo’”—se origina en la opinión de Mary Baker Eddy de que el cristianismo original de Cristo Jesús es sumamente pertinente para el mundo y su futuro, y que la iglesia debe ser una fuerza práctica a favor del bien en la vida cotidiana, trayendo esperanza y progreso espiritual a la humanidad. Un pequeño símbolo de esto es la prevista renovación de la plaza de la Ciencia Cristiana en el Back Bay de Boston. Los espacios al aire libre que rodean La Iglesia Madre serán renovados para que la comunidad pueda disfrutar mejor de ellos como un oasis ambientalmente sostenible en medio de la ciudad. Un compromiso a largo plazo de la denominación ha sido la publicación de The Christian Science Monitor, una fuente internacional de noticias que ofrece noticias diarias y semanales, en línea e impresas; noticias que tienen el propósito de arrojar luz, en lugar de atizar el fuego, sobre los importantes temas del día.

Durante la reunión, los miembros informaron acerca de las actividades en sus regiones, y aportaron ejemplos de curación de alrededor del mundo.

La Palabra: vehículo hacia la curación | por Elizabeth Santángelo

La Palabra: vehículo hacia la curación | por Elizabeth Santángelo


¿Puede la intención de las palabras contribuir a una buena salud?

Muchas veces podemos herir o ser heridos, manifestar violencia o causar controversias, simplemente por el hecho de habernos adelantado a hablar sin pensar, sin haber medido las consecuencias.

Nuestros pensamientos y expresiones determinan cada experiencia

La intención con que nos expresamos tiene un valor inestimable a la hora de hablar, porque imparten un sentimiento saludable para uno mismo y para quienes nos escuchan.

Masaru Emoto, ensayista y escritor japonés, graduado en la Universidad Municipal de Yokohama y la Universidad Internacional Abierta para Medicina Alternativa (India), realizó un experimento científico, comprobándose cómo los pensamientos, palabras y sentimientos afectan el nivel molecular de los así llamados objetos físicos.

Todo fue documentado en un libro que tituló: “Los mensajes del Agua”.

Se reunieron muestras de agua destilada, que expuestas a la música clásica, tomaron formas delicadas y simétricas.

Cuando el agua se expuso al sonido de las palabras “Thank you” (Gracias en castellano), los cristales congelados tenían una forma similar a la anterior demostración, con líneas delicadas y simétricas.

Contrariamente, cuando se puso la canción de Elvis Presley “El hotel de la tristeza”, los cristales helados se partieron en dos.

Cuando esas muestras de agua fueron bombardeadas con música heavy metal o expuestas a palabras negativas, o cuando se enfocaron sobre ellas intencionalmente, pensamientos o emociones negativas, el agua no formó cristales y en su lugar se crearon estructuras caóticas y fragmentadas.

Y por último, cuando el agua fue tratada con aceites florales aromáticos, los cristales tendieron a imitar la forma de la flor original de manzanilla.

Relacionando estas pruebas científicas con el concepto de salud, observamos que la salud tiene íntima conexión con la inocencia y pureza del pensamiento.

Cada acción repercute y muestra un exterior que concuerda, o no, con el ser genuino.

La queja, la crítica o el descontento son expresiones que se originan en el resentimiento o falta de compasión con uno mismo y con los demás.

La pionera de un sistema de curación espiritual muestra una regla entendible y práctica en su obra Ciencia y Salud: “Si la Verdad está venciendo al error en tu conducta y conversación diarias, finalmente puedes decir: ‘He peleado la buena batalla…he guardado la fe’, porque eres un hombre mejor” (Mary Baker Eddy).

Validez al compromiso.

Más valen hechos que promesas; más vale cumplir que sólo prometer.

La palabra es tan importante en estos tiempos así como en todas las épocas. Nuestros antepasados a través de la palabra cumplían lo que prometían, a veces eran transacciones importantes, como por ejemplo, la venta o la compra de algún inmueble.

Luego, la documentación necesaria para darle validez al compromiso, pero con la palabra era suficiente, la mirada entre los contrayentes, el apretón de manos. Todo esto hace pensar que es importante la confianza mutua.glowimages_120-R3LJH-QR3J5R

El cambio y la transformación de nuestro pensamiento son vitales para una experiencia feliz.

Un estilo armonioso de convivencia en familia y en la sociedad implica medir cada palabra que expresamos, para que a través de ella seamos una influencia positiva y sanadora en el momento oportuno.

¿Ya lo has comprobado?

 

Comité de Publicación de la Ciencia Cristiana en Argentina.

Argentina@compub.org   –  Síguela en Twitter: @elisantangelo1

Mary Baker Eddy  y la curación espiritual | por Leide Lessa

Mary Baker Eddy y la curación espiritual | por Leide Lessa


Miles de personas en varias partes del mundo están practicando un sistema de curación basado en el entendimiento de la metafísica cristiana como se enseña en la Ciencia Cristiana.

Este sistema de curación está basado en las enseñanzas de Cristo Jesús. Mary Baker Eddy lo descubrió por medio del estudio profundo de la Biblia, en el siglo XIX.

Además de la Biblia, Mary Baker desde los 9 años comenzó a adquirir conocimientos de filosofía por medio de las clases que le daba Albert, su hermano mayor, quien era alumno de la afamada universidad de Darmouth, en Nueva Hampshire, EUA. Él le dio a conocer los idiomas griego, latín y hebreo, y los poemas de Shakespeare.

Pensar, reflexionar y leer eran actividades que Mary realizaba constantemente desde que era muy pequeña. Ella era la menor de seis hijos que a diario debían escuchar a su padre leer la Biblia. Le enseñaron las doctrinas teológicas de la predestinación, el castigo eterno y el pecado original, tan comunes en aquella época. Pero ella desarrolló sus propios principios morales, éticos y de salud, como resultado de su estudio de la Biblia.

Mary se unió a la iglesia Congregacional local de adolescente, junto con sus padres, a pesar de no aceptar la teoría de la predestinación. Sin embargo, antes de unirse presentó sus objeciones a ciertos puntos teológicos con tanta sinceridad, que el Reverendo Corser admitió que él nunca había tenido un estudiante de pensamiento tan independiente y profundo como ella. Comentó que Mary tendría un gran futuro ya que era un genio intelectual y espiritual.

Debido a la mala salud que tuvo, tanto de niña como de adulta, Mary se sometió a tratamientos alopáticos, hidropáticos y homeopáticos además de seguir durante años la llamada dieta Graham, la cual consistía de unas pocas verduras, una rodaja de pan y un vaso de agua. Al ver que su problema digestivo crónico no mejoraba, su médico sugirió que eliminara las verduras y que no tomara agua hasta después de tres horas de comer la rodaja de pan. Años más tarde, ella describió su estado físico en el libro Ciencia y Salud con la Llave de las Escrituras: “Pasó muchos penosos años hambriento y débil, casi en estado de inanición…” Eddy usó el pronombre en tercera persona masculino para preservar una narrativa impersonal enfocándose en la lección aprendida de esta experiencia más que en ella misma.

Vivió otras pruebas difíciles, como quedarse viuda estando embarazada, perdió propiedades, la obligaron a separarse de su único hijo, se mudó 40 veces en diez años, y todas estas dificultades fortalecieron su confianza en Dios.

A principios del siglo XIX, surgió el Movimiento por la Templanza, el cual predicaba el dominio de sí mismo, la moderación, la abstinencia del alcohol, el control de los instintos, las pasiones, los impulsos y los apetitos, además de promover acciones relacionadas con la sobriedad y el desapego hacia las cosas. El 1º de febrero de 1866, en una noche de invierno fría, cuando se dirigía a una reunión del Movimiento por la Templanza en Lynn, Massachusetts, Mary resbaló en una acera cubierta de hielo, golpeándose la cabeza y la columna vertebral. La llevaron desmayada a una casa cercana. Un médico local la revisó y dijo que era probable que tuviera conmoción cerebral y lesión de la columna vertebral.

Al día siguiente, Mary despertó y pidió que la llevaran a su casa en el pueblo cercano de Swampscott, deseo que se le concedió luego de habérsele suministrado una dosis de morfina.

El 4 de febrero por la tarde, Mary pidió que le dieran su Biblia y comenzó a leer las curaciones de Jesús en los Evangelios.

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The Mary Baker Eddy Collection The Mary Baker Eddy Library 200 Massachusetts Avenue Boston, MA 02115 617-450-7178

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Luego de unos momentos, su cuerpo que había estado frío y dolorido, regresó a su estado normal, de modo que se vistió y fue a la sala contigua a ver a sus amigos, quienes estaban a la espera de que ella muriera. El médico que la había revisado no pudo explicar la curación instantánea de su lesión, algo que en esa época no podría haberse logrado ni con cirugía.

Ese día, el 4 de febrero de 1866, marcó el comienzo del estudio profundo y minucioso de la Biblia que realizó Mary Baker Eddy, el cual la llevó al descubrimiento de la Ciencia del Cristianismo y a un método de curación espiritual que ella practicaría y enseñaría durante los próximos 44 años de su vida. A este método Eddy lo llamó Ciencia Cristiana: Ciencia, por esclarecer y demostrar la regla de la curación metafísica espiritual; Cristiana, por tener sus bases en las enseñanzas de Jesús.

Sin duda, su descubrimiento de este método de curación metafísica cristiana se debió a la búsqueda que realizó por más de 20 años tratando de entender la relación entre el pensamiento, el cuerpo y Dios. Sus experimentos en el tratamiento de las enfermedades probó de manera científica que la única causa de la existencia es la Mente divina, Dios, y el efecto, o la salud y el bienestar, es una manifestación mental.

Seis meses después de su inesperada curación, Mary comenzó a escribir apuntes sobre el libro del Génesis y lo tituló La Biblia y su significado espiritual. En 1872, Mary anunció: “Estoy preparando una obra sobre la ciencia moral y física, que presentaré al público en cuanto la haya terminado”. En 1875, Mary publicó Ciencia y Salud, en Boston, MA, EUA.

En noviembre de 1878, Mary comenzó a dar sermones en una iglesia, Tabernáculo Bautista, en Boston. Durante sus sermones la gente era sanada de varias enfermedades, incluso de cáncer, pero ella decía que Dios era quien sanaba y que el poder de Dios no dependía de la gente.

Hasta 1910, el año de su fallecimiento, Eddy continuó expandiendo, reorganizando y fortaleciendo sus ideas para establecer la Ciencia Cristiana como una religión cristiana internacional, que permaneciera abierta para todos.

Fotografías: Cortesía de The Mary Baker Eddy Library, Boston, MA.

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Leide Lessa es Gerente Regional del Comité de Publicación de la Ciencia Cristiana en Boston, Massachusetts, EUA, y da cursos anuales de Ciencia Cristiana en Río de Janeiro.

 

Encuentro Latinoamericano en Chile

Encuentro Latinoamericano en Chile


En los primeros días del mes de febrero 2016, tuvo lugar en la ciudad de Santiago-Chile un encuentro con los Comités de Publicación de la Ciencia Cristiana de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Perú, Uruguay y Venezuela.

Fueron acompañados por el Gerente de la oficina en Boston, Rich Evans, recientemente nombrado y la Gerente Regional de Medios, Leide Lessa.

Durante esos días compartieron experiencias de cada país en relación a los medios donde promueven distintos artículos referidos al impacto que produce el cambio mental de cualquier persona en la salud física, mental y emocional.

Además del alcance y recepción que está teniendo en el público esta nueva y beneficiosa propuesta. DSC00187

Es alentador comprobar a través de los países que participaron en el encuentro, la coincidencia en que hay una sola meta entre el público lector: mejorar la calidad de vida y también poder desde uno mismo contribuir con ello a través del mejoramiento del carácter, las actitudes y la manera de contemplar la vida a partir de una plataforma espiritual.

El Poder | por Elizabeth Santángelo

El Poder | por Elizabeth Santángelo


Aunque es muy importante conocer el significado del término poder, también lo es el hecho de saber a ciencia cierta dónde se encuentra el origen etimológico de la misma. Y tenemos que decir que este se halla en el latín vulgar y más concretamente en el concepto posere. Vendría a traducirse como “ser posible” o “ser capaz de”.

Esta palabra, se utiliza para describir la facultad, habilidad, capacidad o autorización para llevar a cabo una determinada acción. El poder implica también poseer mayor fortaleza corporal e intelectual en relación a otro individuo.

En nuestros días, tenemos el ejemplo de Malala Yousafzai nacida en Mingora, Pakistán, una estudiante, activista y bloguera.

Ganadora del Premio Nobel de la Paz en 2014; a sus 17 años, es la persona más joven galardonada con ese premio en cualquier categoría.

Esta joven promueve el derecho a la educación de niñas y adolescentes.

Ella no utiliza ningún poder coercitivo, no utiliza armas, ni defiende esos derechos con violencia o imponiendo su voluntad bajo amenaza.

Sólo promueve la acción y normal desarrollo del bien.

“El mundo adoptó a Malala. Ella nos recuerda que la educación tiene un poder transformador, especialmente para los 31 millones de niñas en edad escolar que, según Unicef, no van a la escuela en todo el mundo.
También es importante que sea un faro de esperanza, un recordatorio de que el espíritu humano contiene posibilidades inmensas, calidez, humildad y la capacidad de perdonar” (extractado de CNN México, por John D. Sutter).
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Es bueno recordar que ella misma fue víctima del ataque de un grupo de talibanes que se oponían al ejercicio de esos derechos, pues yendo a la escuela en el mismo autobús recibió una herida de gravedad (un balazo en el lado izquierdo de su cabeza).

Los médicos no dieron esperanza de vida, pero sin embargo a través de la confianza en el poder de Dios logró sobrevivir, recibiendo apoyo no solo del cuerpo médico sino también a través del poder de la oración de muchos.

Cada vez que hacemos uso de un derecho, mientras se haga con auténtica humildad, nadie puede ser perjudicado, ni nadie puede perjudicar, alterando el orden y la paz social.

Mientras que una personalidad basada en el ego y la soberbia avasallante, quizás caiga en la idolatría y la violencia.

Reconocer que somos instrumentos para el bien, hace que cada mañana sea la oportunidad de conectarnos con la fuente de nuestro ser genuino, alejados del yo humano y controversial.

Generalmente, se ora por un problema o un cambio en una determinada situación, pero esa conexión va más allá de un simple recurso para la solución de un conflicto.

El libro Ciencia y Salud habla de cuatro elementos que nos ayudan a elevarnos y a encontrar respuestas a cada necesidad humana: “La oración, la vigilancia y el trabajo, combinados con la inmolación del yo, son los medios de la gracia de Dios para lograr todo lo que ha sido hecho con éxito para la cristianización y la salud del género humano”.

Si, alejados de celulares, de pensamientos vacíos o llenos de preocupación, comenzamos el día con la oración, agradeciendo por la vida y por el bien divino, esta actitud nos colma de esperanza y de fortaleza interior.

Éste es un ejercicio eficaz, porque al empezar el día de esta manera, estamos defendiendo nuestra salud mental, la armonía interior, donde ni voluntad propia o incertidumbre podrán interferir con los resultados de esa oración.

Es un regalo maravilloso participar activamente en esta iniciativa y darse cuenta dónde radica verdaderamente nuestro poder.

Elizabeth se desempeña como Comité de Publicación de la Ciencia Cristiana, en Argentina – Twitter: @elisantangelo1 – Argentina@compub.org